Mundiario_David García Sánchez
Mientras Occidente se centra en petróleo y gas, una amenaza silenciosa crece: el control del fósforo, vital para alimentar al planeta. Marruecos concentra más del 70% de estas reservas estratégicas, convirtiéndose en un actor decisivo en la seguridad alimentaria global y en la política de fertilizantes.






