Se constituye en 1923 con el nombre de Banca Rosés, heredera de la casa de banca del mismo nombre que había empezado a operar en el año 1837 y cambia su denominación por la de Banco Condal en 1957. En 1970 inicia un fuerte proceso de expansión y en 1974, fue adquirido por el grupo Rumasa, que se anticipó en la compra a Banca Catalana. Al final de los años setenta disponía de 89 sucursales. En 1984 resultó extinguida, tras distribuirse sus oficinas y personal entre varias entidades bancarias, como parte del proceso de liquidación del grupo Rumasa. Extracto de inscripción de acciones nominativas.