
El Banco de Vilanova fue el primero en constituirse durante la etapa de la Fiebre de Oro. Es un buen modelo de esta etapa, ya que en su lanzamiento se encuentran algunos de los factores que caracterizan el período: la vinculación con los negocios ferroviarios, la ambición de unos grandes proyectos y el espíritu especulativo de quienes suscribieron acciones. El promotor del banco fue Francesc Gumà i Ferran (1833-1912), hijo de Vilanova, un americano que había hecho dinero en Cuba y que había regresado en 1871 a Cataluña con ganas de hacer cosas por su ciudad. Se constituye el año 1881 con un capital de 5 millones de pesetas. La suscripción fue un éxito, dado que se solicitaron acciones por importe casi 20 veces superior al capital emitido, por lo que hubo de hacerse prorrateo. Tuvo una importante participación en ferrocarriles catalanes y en industrias de la localidad. El año 1924, tras suspender pagos, fue objeto de liquidación. Acción al portador. Domiciliado en Villanueva y Geltrú, constituido el día 10 de marzo de 1881.