Valladolid se constituye en esta época en centro financiero de Castilla la Vieja, por la importancia de su producción cerealista y por la construcción de la línea ferroviaria a Santander, puerto por el que se exportan harinas y sus derivados. Las cuatro entidades tienen promotores comunes; otros, proceden de Santander y están vinculados a los bancos de la región Crédito Cántabro y Unión Mercantil. El Banco de Valladolid fue autorizado por Real Decreto de 25 de abril de 1857, a favor de Don Miguel Polanco, Don Toribio Lecanda y otros, “… como representantes del comercio de Valladolid”. El artículo 98 de su Reglamento establecía la necesidad de “…ser presentado por un Corredor de cambios…” para los desconocidos que acudiesen a la entidad. La crisis general de 1866 y las dificultades del sector agrícola terminaron con el banco, que fue disuelto por ley de 23 de marzo de 1870.Las otras tres entidades también sucumbieron ante la depresión, combinada con los escandalosos manejos de algunos de sus gestores y accionistas y con la falta de experiencia. A partir de 1866 todas sus operaciones se encuentran intervenidas y la ciudad de Valladolid vio cómo se esfumaban sus pretensiones de constituirse en centro de las finanzas de Castilla.El documento que se exhibe es una obligación al portador emitida el año 1864.La obligación que se muestra fue emitida el año 1863.

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.
Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

Valladolid se constituye en esta época en centro financiero de Castilla la Vieja, por la importancia de su producción cerealista y por la construcción de la línea ferroviaria a Santander, puerto por el que se exportan harinas y sus derivados. Las cuatro entidades tienen promotores comunes; otros, proceden de Santander y están vinculados a los bancos de la región Crédito Cántabro y Unión Mercantil. El Banco de Valladolid fue autorizado por Real Decreto de 25 de abril de 1857, a favor de Don Miguel Polanco, Don Toribio Lecanda y otros, “… como representantes del comercio de Valladolid”. El artículo 98 de su Reglamento establecía la necesidad de “…ser presentado por un Corredor de cambios…” para los desconocidos que acudiesen a la entidad. La crisis general de 1866 y las dificultades del sector agrícola terminaron con el banco, que fue disuelto por ley de 23 de marzo de 1870.Las otras tres entidades también sucumbieron ante la depresión, combinada con los escandalosos manejos de algunos de sus gestores y accionistas y con la falta de experiencia. A partir de 1866 todas sus operaciones fueron intervenidas y la ciudad de Valladolid vio cómo se esfumaban sus pretensiones de constituirse en centro de las finanzas de Castilla.El documento que se exhibe es una obligación al portador emitida el año 1864.

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.
Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.