Segunda edición, de 1875, de este original diccionario del que es autor Benito Vicente Garcés, que él mismo recomienda a «empleados de ellas, del Gobierno, alcaldes, jueces, fiscales, abogados, notario, procuradores, comerciantes, negociantes, accionistas y viajeros». Aparecen términos hoy en desuso, como abarcón, abardilla, acirate, acítara, aciche, acrotera, adaraja, alcotana, almáciga, almatrique, alquifol, por poner sólo algunos ejemplos sin pasar de la primera letra del abecedario. La primera edición es de 1868. Se imprimió en la Imprenta de Campuzano Hermanos, en la calle Ave María 17, de Madrid.