Se constituye en Madrid el día 17 de mayo de 1888 ante el notario José García Lastra, con el fin de proceder a la construcción y explotación de una línea ferroviaria por la costa, con el fin de facilitar el comercio exterior sobre productos como el café, azúcar y tabaco. Se dio prioridad a las líneas San Juan-Arecibo, de 78 km, Ponce-Guayama de 66 km y Yabucoa-Humacao de 24 km. Estos planes, que se iniciaron durante el período de Administración española, serían finalizados tras adquirir su independencia Puerto Rico. La concesión inicial se hizo a favor del Crédito Mobiliario francés.