
Se constituye en Barcelona el 12 de marzo de 1856 bajo la iniciativa de Antonio Brusi i Ferrer, y se dedica al fomento industrial. Centró su actividad en la financiación del ferrocarril: Zaragoza-Barcelona, Valencia-Tarragona, Tarragona-Martorell, Medina-Zamora y Orense-Vigo, entre otros. Participó en el capital de Máquinas de Tracción, Propiedades Inmobiliarias, Minas de Calaf, Banco Peninsular Ultramarino, etc. En Barcelona desarrolló obras como las de la Aduana, Mercado, edificios en la Diagonal, Casa de Maternidad y Expósitos. En Madrid, el Depósito del Canal de Isabel II.La causa de su declive fue la fuerte inmovilización de fondos en obras públicas e inmuebles. En 1910 traspasó sus operaciones a la oficina de Banco di Roma en Barcelona. El Diario Las Noticias de 1 de abril de 1914 daba cuenta del acuerdo de disolución.