
Se constituye en Tarrasa el 24 de diciembre de 1881 con un capital de 5 millones de pesetas, por iniciativa del Instituto Industrial de Tarrasa, una entidad que agrupaba a la pujante industria lanera de la ciudad. Los socios con una mayor participación inicial fueron Gaietà Alegre y Antoni Sala, socios a su vez de una de las principales empresas laneras de la ciudad. La prudencia había presidido su actividad, se transforma en especulación en el año 1920 y, además, inicia una política de apertura de sucursales, entre otras la de Barcelona, con fin de captar depósitos. A partir de ese momento existieron dos “bancos” paralelos o dos formas diferentes de actuar, la de la central de Tarrasa y la de la sucursal de Barcelona. Como consecuencia de esa política de riesgo, entre los años 1922 y 1923, se deshizo de un buen número de sus sucursales. Finalmente, se liquidó en 1924. El Banco de Olot, constituido en 1922, inició sus operaciones en la antigua oficina del Banco de Tarrasa en la localidad de Olot. Acción.