Según parece, Junts ha decidido romper amarras con el PSOE, dado el incumplimiento de lo pactado y por la preocupación que siente ante el avance de Alianza Catalana. El futuro de lo que queda de legislatura no lo adivina ni el augur más sabio de Roma.
Así las cosas, parece oportuno hacer balance de la legislatura. Dejo a un lado lo que dijeron que no iban a hacer e hicieron y lo que recriminaron al PP y han hecho ellos, porque es de todos conocido, y me limito a reseñar los compromisos contraídos en el programa PSOE elecciones 2023, y no cumplidos.
Una de las tareas pendientes más importante es la modificación del sistema para la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, con el objetivo de mejorar el grado de independencia de los tres poderes del Estado.
En el ámbito jurídico habría que incluir algunas de las reformas exigidas por Bruselas, y no cumplidas, en cuanto a eficiencia procesal y organización de la justicia. Por otra parte, aún no se ha aprobado una ley integral que aborde todos los aspectos de la corrupción.
Privilegios de la clase política: han quedado en el olvido el Plan de Regeneración democrática, transparencia y buen gobierno; las medidas para combatir las llamadas “puertas giratorias”; la supresión de los aforamientos y los privilegios procesales, y la limitación de la presidencia del Gobierno a dos mandatos.
En el terreno económico, han hecho apología del crecimiento del PIB, pero el riesgo de exclusión social afecta hoy al 25,8% de la población, frente al 26% del año 2018, pese al ingente aumento del gasto social. La reforma de la ley de financiación de las CC.AA. ha quedado paralizada, ante los compromisos contraídos con Cataluña de condonación de deuda y concesión de la autonomía fiscal, que el resto de CC.AA. no aceptan.
El sector estrella, de la ministra sin brillo, petulante, pretenciosa y con una mochila de dislates, se ha dejado cosas en el camino, unas por falta de apoyos y otras por mero incumplimiento: la temporalidad en el empleo público se mantiene a niveles de casi el 28%, pese a las llamadas al orden de Bruselas y la reforma integral del SEPE sigue pendiente.
La Ley contra la trata y explotación de seres humanos quedó paralizada ante la incoherencia que suponía su tramitación por un partido con importantes casos judiciales pendientes contra señalados militantes, que hacían uso frecuente de la prostitución, y, por otra parte, por la salida a la luz pública, con todo lujo de detalles, de las actividades desarrolladas por la familia política del presidente, presuntamente relacionadas con la explotación sexual.
Felipe González quedó como Cagancho en Almagro con su compromiso, año 1982, de crear 800.000 puestos de trabajo; pues a Pedro Sánchez le ha ocurrido lo mismo con sus promesas de solución del problema de la vivienda: alquileres prohibitivos, ocupación descontrolada, viviendas turísticas ilegales creciendo, desprotección de los propietarios, no se construyen viviendas públicas para alquiler e incumplimiento de la movilización de las viviendas vacías.
Añadamos el bajo nivel de ejecución de los fondos europeos, que nos pone en riesgo de no cumplir los plazos establecidos por la UE y de que se nos exija la devolución de los fondos no reembolsables no justificados.
Es obligado reseñar la ausencia de medidas efectivas para un control eficaz de la inmigración, que sigue siendo motivo de conflicto económico, social y delictivo.
Incumplimiento grave de la Constitución, al no presentar los presupuestos generales del Estado antes del 1 de octubre, por lo que deberán prorrogarse los del año 2022 por tercera vez, aprobados por unas Cortes diferentes a las de hoy.
Esto no es incumplimiento, es un despropósito: deuda pública en 2018, 1,174 billones de euros (97,2% PIB); en 2025, 1,666 billones (103,5%).
¿Quo Vadis, España? @mundiario


0 comentarios