Ningún ser humano es imprescindible; lo olvidamos con frecuencia

17 abril 2026

Mundiario

Tal vez la columna de hoy sea una ocurrencia extravagante, o no, pero el hecho es que ha venido a mi memoria, sin saber por qué, una frase leída en época de estudiante: el principio básico del liberalismo económico del siglo XVIII, “Laissez faire, laissez passer, le monde va de lui meme” (Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo).

Pero mi interés hoy no se centra en hablar del liberalismo económico, sino de lo que me sugiere esa frase: el hombre pasa y el mundo, la sociedad, la familia, continúan existiendo. Y esto sucede, de una parte porque existen unas leyes y dinámicas naturales inamovibles, y, de otra, por la acción de otros seres humanos que sustituirán a los que desaparecen.

En suma, esta frase me invita o, tal vez, ¿nos invita?, a reflexionar sobre la gran verdad de que los seres humanos, por importantes que se sientan, lo sean o lo crean los demás, nacen, viven y se van. Y les sucederán otros que continuarán su labor, caminarán por la misma senda o explorarán caminos diferentes en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la cultura, la sociología, etc.

“Sic transit gloria mundi” (Así pasa la gloria del mundo), debería ser una idea cercana para todos los seres humanos, independientemente del contexto religioso en que la escribió fray Tomás de Kempis y de las creencias personales.

Los romanos expresaban la misma idea cuando un esclavo iba susurrando a los generales que regresaban victoriosos a Roma, “Memento mori” (Recuerda que vas a morir), sin ninguna intencionalidad de carácter religioso.

Me apresuro a matizar, que este planteamiento no es una invitación a abandonarse, dejar de pensar, de hacer, de construir, de investigar, de estudiar, de crear… En absoluto, porque, aunque las leyes que rigen el universo son inalterables, el ser humano puede modificar su entorno en busca de un mayor bienestar para sus semejantes y mejor convivencia.

“…le monde va de lui meme”, nos recuerda una gran realidad: no somos irreemplazables. Admitido este hecho, tal vez deberíamos reflexionar sobre la conveniencia de mantener una actitud humilde ante los logros conseguidos, por importantes que estos sean, porque nos sustituirán otros que seguirán o no nuestro camino, modificarán nuestras conclusiones, explorarán otras líneas de conocimiento… Son numerosos los ejemplos de científicos y pensadores cuyos descubrimientos e ideas fueron revisados y modificados por generaciones posteriores.

En cuanto al común de los mortales, más allá de la tercera generación habremos caído en el olvido y sólo quedará, en el mejor de los casos, el árbol genealógico familiar, si alguien tomó esa iniciativa.

Si asumimos que ningún ser humano es insustituible, los pasos siguientes serían adoptar una actitud de humildad, de abandono de cualquier pose que implique soberbia, engreimiento, y dejar en un rincón la vanidad, pues los logros alcanzados serán continuados, superados o puestos en discusión en el futuro.

La aceptación del proceso anterior debería implicar vivir con menos ansiedad –ante el temor a los errores y la inquietud por el éxito-, estado que nos permitirá pensar con más lógica y menos miedo; adoptar decisiones más ecuánimes y equilibradas; concentrarnos con más facilidad en el hoy; mejorar la capacidad de escuchar a los demás y reaccionar de forma más meditada y, por lo tanto, más calma.

En suma, la vida no necesita a nadie en particular para continuar. Naturalmente, esta idea no está reñida con el crecimiento personal y la satisfacción íntima ante la propia superación. @mundiario

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.

Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

Alfonso García

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.

Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable del tratamiento: Museo Financiero SL
  • Finalidad: Atender y contestar su consulta
  • Legitimación: Consentimiento expreso del interesado
  • Destinatarios: No se ceden datos a terceros
  • Derechos: Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación o supresión, así como otros detallamos en la información adicional sobre Protección de Datos
  • Información adicional: para más información visita nuestra nuestra política de privacidad.

POLÍTICA DE COOKIES

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. Fuera de estas cookies, las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.

Google Analytics

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.