La corrupción del lenguaje, una manifestación de la corrupción de la sociedad

11 junio 2026

Mundiario

El lenguaje convencional, vehículo de comunicación, pierde una gran parte de sus funciones, cuando, por razones ideológicas, se redefinen o retuercen conceptos para encubrir la realidad.

Los eufemismos son una forma de corrupción del lenguaje, para eludir una realidad o una verdad que resultan incómodas.

Otra distorsión es la propaganda, cuyo objetivo consiste en sustituir los hechos, por la versión propia de quien la utiliza.

Estas prácticas hacen que el lenguaje deje de ser reflexivo y de estar al servicio de la argumentación y la comunicación, dado que no todos los hablantes utilizaran el mismo código, lo que genera confusión. Recordemos la Babel bíblica.

La perversión del lenguaje pone al descubierto un grado corrupción de la sociedad  y suele ir acompañada de argumentaciones superficiales que confunden sobre el fondo de un asunto concreto; se trata de medias verdades o mentiras encubiertas. Ejemplos claros son los lemas y consignas, simplificaciones sin matizaciones de una realidad compleja.

Hablamos de corrupción de costumbres, económica… y olvidamos la del lenguaje, que tiene como objetivo ocultar la verdad o crear confusión sobre ella. Según expresión de Octavio Paz, las palabras se convierten en fantasmas o puñales, según se aprecia en las tertulias con la agresividad verbal, el tono de voz y la gestualidad mordaz.

Obviamente, esta distorsión no es un fenómeno localizado, sino global. Recordemos algunos eufemismos y términos de retorcimiento pernicioso.

Las cirugías de cambio de sexo, no cambian el sexo sino la apariencia externa del órgano sexual. La interrupción voluntaria del embarazo sustituye a aborto. Con los términos género y sexo se induce a la confusión: el género tiene un sentido gramatical y el sexo, biológico.

La violencia de género es una selectiva y hasta confusa, de violencia, con olvido de ancianos y niños, por ejemplo. Madre se sustituya por progenitor gestante.

Con más frecuencia de la deseada, la cita previa obligatoria esconde el deterioro de ciertos servicios tanto públicos como privados, por insuficiencia de personal.

Un eufemismo encubridor muy reciente es trabajador fijo discontinuo, que refleja a quien estando ahora en paro, trabajará después o viceversa, pero no forma parte de las estadísticas de parados.

Uno de los muchos ejemplos relacionados con la inmigración: devolución en caliente y rechazo en frontera, sustituyen al concepto real, que es expulsión; movilidad exterior por inmigración forzada.

Conceptos ideológicos, estudiados, definidos y vividos históricamente, se usan como insulto, sin análisis ni sentido de la oportunidad, como sucede con fascista.

Durante la pandemia el Gobierno utilizaba la expresión de restricción de movilidad nocturna, para eludir el acuñado toque de queda.

En los ámbitos económico y militar, recordemos recargo temporal de solidaridad, crecimiento cero, inflación negativa, reestructuración, desaceleración, ajuste, daños colaterales, fuego amigo, neutralizar, disuasión activa, daño de baja probabilidad,

Hace 25 siglos lo dijo Confucio: “Cuando las palabras pierden su significado, el pueblo pierde su libertad”, decae una sociedad.

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.

Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

Alfonso García

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.

Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

2 Comentarios

  1. Coco Fabregas

    Magnifico y coherente artuculo, un espejo de gran parte de la sociedad de España. Degradacion del idioma, que vivimos claramente en el ambito politico y como espejo en un sector de la juventd. Gracias por este articulo que pone de manifiesto una realidad que tambien vengo observando y que incide en aquellos que se dejan llevar y que creen en el contenido de esa perversion de nuestro rico idiima.

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  2. Joaquin Nebot

    Muy cierto todo lo que expones. Se utilizan las palabras en un sentido figurado para obviar su contenido real. El relato ha sustituido a la información. Toda información lleva implícita una opinión dirigida a un interés concreto que poco tiene que ver con la realidad. Somos víctimas de la manipulación lingüística y así nos va.
    Gracias Alfonso por tu realidad

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