Erika Kirk ofrece perdón; Trump responde con odio y resentimiento

2 octubre 2025

Mundiario

EE UU  es un país aconfesional (1ª Enmienda de la Constitución), lo que no ha sido obstáculo para que sus presidentes, desde George Washington, hagan referencias frecuentes a Dios en sus alocuciones, por razones culturales, históricas y tradicionales. Recordemos la habitual expresión con la que finalizan algunos de sus discursos: “God bless America”.

Donald Trump ha continuado con esa tradición, sin embargo, en actos recientes se ha expresado de forma notablemente contradictoria entre esa tradición cristiana a la que me acabo de referir, sus convicciones personales y las palabras proferidas.

Hasta el año 2020 decía ser cristiano presbiteriano; a partir de ese momento, de cara a las elecciones presidenciales, pasó a declararse cristiano “no denominacional”, es decir, no vinculado a ninguna rama protestante específica. Consideró, según comentaristas americanos, que esta posición le permitiría acercarse al voto de un espectro religioso más amplio.

Esta aparente estrategia electoral de cristiano sin vínculos concretos, le produjo los resultados deseados.

Ahora me referiré a la flagrante incoherencia entre su compromiso religioso y su comportamiento político y humano. Veamos: acto funerario en memoria del asesinado Charlie Kirk -cristiano evangélico-, ante más de 70.000 personas y la presencia de la viuda. Erika Kirk, embargada por la emoción, perdona públicamente, sin paliativos, al presunto asesino de su esposo. Seguidamente, Donald Tump dice: “Lo siento Erika, yo no perdono” y añadió “Odio a mis oponentes” y «Busco traer de vuelta a Dios al país.”

La primera reflexión que se le ocurre a cualquier persona de bien es valorar positivamente la actitud compasiva de la viuda con el presunto asesino de su esposo, en un momento tan trágico y tan cercano. El contraste lo ofrece Trump, que no perdona, lo dice públicamente y ante la persona más directamente afectada por el dramático suceso, mientras la abraza.

Trump sigue hurgando en la herida, al expresar odio a sus oponentes. Él, que acusa a sus adversarios de promover la violencia y el enfrentamiento, echa gasolina al fuego y lo aviva con el fuelle. El remate final es patético: “Busco traer de vuelta a Dios al país.”

La Biblia que le regaló su madre con motivo de su graduación en la Escuela Primaria Dominical de la Primera Iglesia Presbiteriana, ante la que juró el cargo de presidente -recordemos que no puso su mano derecha sobre la Biblia-, debió quedar guardada en el mismo cajón de la casa familiar, tras el acto de toma de posesión.

También pudo haber sucedido que la empezara a leer e interrumpiera la lectura en cualquiera de los tres libros del Antiguo Testamento -Éxodo, 21:23-25, Levítico,24:18-20 y Deuteronomio, 19:21- en los que se habla de la llamada Ley del Talión o del “ojo por ojo” y “diente por diente” y se quedara con esa idea. Lo que está claro es que no llegó al Nuevo Testamento.

Esto explica por qué, pese a declararse cristiano, decir de vez en cuando “Dios salve a América” y comprometerse a “…traer de vuelta a Dios al país”, desconoce que el mensaje de Jesús en el Evangelio ofrece enseñanzas absolutamente opuestas a lo que dijo públicamente en el acto fúnebre de Charlie Kirk en Arizona.

El Evangelio habla, entre otros valores y principios de vida, de perdón, fraternidad, diálogo, compasión, justicia, prudencia, humildad y entendimiento. Sus palabras fueron de odio y de venganza; por otra parte, cuando se compromete a “traer de vuelta a Dios al país”, hay que preguntarle: ¿a qué dios se refiere?, ¿al dios de la soberbia y la venganza, al que no perdona? @mundiario

Alfonso García

Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.

Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.

Alfonso García

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