Una vez más se manipula la realidad y se incita a ocupar las calles
2 octubre 2026
Mundiario
Llevaba mucho tiempo sin hablar, pero el azar le ha hecho romper su silencio. ¿Motivo? La ejecución del desahucio de una anciana en un escenario propagandístico lleno de verdades a medias, mentiras, tergiversaciones y simplificaciones.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno contra el que invita a movilizarse y ocho años de ministra, dijo con el ceño fruncido: «Si hay que movilizarse contra el Gobierno, movilicémonos».
Las elecciones generales se ven ya en el horizonte y PSOE, Sumar, Podemos y compañía inician la precampaña, con olvido del fracaso de su anterior Ley de la Vivienda (abril de 2026), tapando lo de Ceuta e incitando a sus huestes a ocupar las calles. ¿Por qué han elegido este desahucio y no uno cualquiera de los 270.000 producidos desde el año 2018?
Atrás queda la promesa de Sánchez (año 2015): «No va a haber más desahucios en España cuando haya Gobierno socialista».
En una semana pretenden hacer lo que no hicieron en ocho años y las ocupaciones de viviendas siguen generando inseguridad a los propietarios y perjuicios económicos; la oferta de viviendas en alquiler ha disminuido; proliferan sin control los pisos turísticos, unos legales y otros ilegales; la promoción de vivienda pública por parte del Gobierno ha sido ridícula; la burocracia municipal es la causa de la demora en la concesión de licencias; la población española ha aumentado en más de tres millones de personas desde el año 2018…
En suma: exceso de demanda en relación con la oferta; consecuencia: aumento de los precios. Hay que añadir que la política regulatoria de precios no ha producido los efectos que pretendían.
La coalición que «gobierna» pretende que una gran parte de los problemas sociales, la vivienda entre otros, los resuelva la sociedad civil: basta que una familia sea declarada vulnerable para que el propietario tenga que mantenerla «acogida» a su cargo.
Además, se han encargado de propagar la idea de que la vivienda es un derecho fundamental —estos están regulados en el Capítulo II de la Constitución—, pero es en el Capítulo III, artículo 47, que trata de los principios rectores de la política social y económica, donde se dice que los poderes públicos promoverán las políticas necesarias para que todos los españoles tengan una vivienda digna.
El «derecho a una vivienda digna» en modo alguno es comparable a los derechos fundamentales: educación, libre asociación, derecho a la vida, derecho al honor, a la libertad de expresión, etc.
El desahucio de actualidad ha sido utilizado hipócrita y torticeramente y pensando en las elecciones generales, porque han omitido el largo proceso judicial de ocho años, el agotamiento de las subrogaciones legales, las ayudas prestadas por los servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid y sus propuestas de alojamiento, y no hay un fondo buitre en el caso.
Se ha cumplido la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 —Felipe González, presidente del Gobierno—, que limitaba a dos las subrogaciones de los inquilinos, la segunda con un límite de dos años.
En el caso que nos ocupa, en el año 1960 se produjo la primera subrogación a favor de la madre de la ahora desahuciada, por fallecimiento de su esposo. Tras el fallecimiento, en el año 2005, de la madre de la ahora desahuciada, esta tenía derecho a dos años de subrogación, es decir, hasta 2007. Nos encontramos en el año 2026.
Desde el año 1994, la inquilina conocía el futuro de su contrato; no ha habido ni improvisación, ni desalojo intempestivo, ni incumplimiento de ninguna norma.
Este desahucio pone de manifiesto, una vez más, el fracaso de la política social y de vivienda de este Gobierno, que pretende delegar en la sociedad civil las obligaciones que le atribuye el artículo 47 de la Constitución.
Alfonso García
Dedico mi tiempo libre a escribir artículos de opinión en El Correo Gallego y en Mundiario.com, y monografías sobre temas diversos. Actualmente corrijo y amplío mi último libro, “Algunos abuelos de la democracia (Iglesias, Zapatero, Rajoy, Sánchez, Rivera)”, con semblanzas de “otros abuelos” de políticos de hoy, como los de Aznar, Casado, Maíllo y Lastra, entre otros. También actualizo museofinanciero.com, un museo virtual de documentos antiguos relacionados con el sistema financiero español y el ferrocarril. Gracias por tu visita.
Alfonso García López (Madrid, 1942), jubilado como notario y escritor.
1 Comentario
Manuel A. Martínez
el 2 octubre 2026 a las 9:48 pm
Perfecta exposición, lo extraño es que aun haya gente que no entienda ni el problema ni que la solucion pasa por una nueva legislación pero no en la misma dirección de la ley en vigor.
Perfecta exposición, lo extraño es que aun haya gente que no entienda ni el problema ni que la solucion pasa por una nueva legislación pero no en la misma dirección de la ley en vigor.